LUGARES MAGICOS DE ARAGON – INTRODUCCION –

La connotación de la palabra magia no viene a significar en todos los casos “algo” no real y perteneciente al mundo de la fantasía, sino más bien se podría enmarcar en el aspecto de ser unos hechos reales sin aparente explicación, escapándose de las leyes que rigen la naturaleza.

Siendo esto así en este vasto territorio aragonés, podremos encontrarnos con manantiales milagrosos, santuarios y grandes rocas utilizadas en antiguos cultos ancestrales, donde la tradición popular y no un servidor les ha otorgado el grado de lugares mágicos y milagrosos.

Los inicios de estas creencias los podemos encontrar posiblemente en las primeras migraciones humanas que entraron en la península atravesando la barrera natural pirenaica, donde se asentaron y empezaron a darle forma a este viejo reino. Debido a la afluencia de distintos pueblos, en estos éxodos se generaron el nacimiento de nuevas culturas al mezclarse entre ellos, absorbiendo los unos y los otros las creencias mágicas de las que eran portadores y acrecentando la riqueza de estas últimas.

En LUGARES MAGICOS DE ARAGON, fiel compañero de camino, describo un nutrido grupo de lugares donde lo mágico se hace palpable en cada uno de los rincones mostrados, dando al lector una perspectiva viajera diferente y donde el camino lo hará usted, con su propio andar, amigo lector.

Este libro está construido con la idea primordial de viajar, por ello lo he agrupado por “rutas” y por cercanía entre los lugares a visitar, para quien se decida a visitarlos pueda en una jornada vivenciar varios de estos lugares sin tener que hacer gran cantidad de kilómetros. No obstante si lo de viajar no es para usted, le invito a que se acomode en la butaca de su casa y se pierda en sus líneas, podrá también viajar con sus imágenes, al ser un libro generoso en este aspecto.

Para concluir, se dará cuenta amigo lector, que se ha intentado facilitar al máximo el acceso a los lugares, ya sea con leyendas explicativas existentes al final de cada recorrido, orientando lo mejor posible de cómo llegar a los sitios, o bien para los amantes de las nuevas tecnologías, se han colocado las coordenadas GPS de cada enclave, para que de esta manera, se facilite al máximo la labor de encontrarlos.

Amigo lector, atrévase a iniciar el camino, le aseguro que no quedara defraudado. Este libro le dará la posibilidad de “tocar” la magia de cada uno de los rincones descritos.

En este BLOG continuación del libro LUGARES MAGICOS DE ARAGON describo en pequeños resúmenes “otros” lugares mágicos de esta ancestral tierra, en un afán de darle una continuidad al libro y de mantenerlo vivo, ya que por espacio no se han podido incluir todos ellos, al ser este un territorio muy rico en este aspecto.

BUEN VIAJE.

16.5.13

Los derechos del agua "El trallo"

Dos veces al año se vienen celebrando desde tiempos antiguos lo que se viene conociendo  popularmente en la comarca de la Ribera alta de Ebro como El Trallo o Arruedo.
El 21 de abril y el 20 de mayo, vienen siendo las fechas a las que año tras año se celebra esta antigua tradición  y que es la que decide los derechos sobre el agua para el riego, en esta comarca en cuestión.
En muchos canales o acequias existen lo que se viene a llamar Partideros que dividen el canal principal en dos acequias de riego, cada una de las cuales deriva el agua hacia una zona determinada. Concretamente en esta comarca que nos ocupa, en el canal de Pedrola y del Cascajo, el partidero se encuentra en las cercanías de la población de Oitura.
Para dilucidar cual de las dos acequias se quedara abierta y cual cerrada y de esta manera aprovechar las primeras aguas de riego, se preparan unas gavillas o manojos de hierva en un total de 5 y que se echaran un tramo mas arriba del canal al agua y siempre ante un notario.
La corriente llevara estas gavillas flotando hacia el partidero, donde el notario dará fe de por cual de las dos acequias del partidero han pasado mas manojos de hiervas. una vez dilucidado este tema se dará prioridad para el uso del agua aquella acequia por donde hayan pasado mas manojos de hiervas, manteniendo la compuerta o tajadera abierta y cerrando la otra, manteniéndose así durante cinco días  terminados los cuales se invertirá el proceso.
De esta forma se determina el derecho sobre el agua.
Se cree que esta costumbre procede de los tiempos de ocupación romana, ya que era una practica común en esta cultura, empleando para tal efecto hiervas, palos o incluso frutas. En este ultimo caso, las frutas también servían como ofrenda al agua, en agradecimiento a los futuros frutos de las cosechas que vendrían gracias a la acción
  del agua sobre las tierras de cultivo.